Te odio, porque nunca me contestas las llamadas,
porque te veo abrazando a gente extraña,
sonriendote a pesar de mi dolor.
Yo te odio, porque no puedo arrancarme esas palabras
que enterraste en lo mas profundo de mi alma
para matar lo mas bello de este amor.
Dime cómo puedo ser feliz así,
dime cómo puedo enamorarme sin pensar en ti.
Dime cómo me libero,
de la cruz de tu recuerdo
y del coraje que aún siento cuando pienso en ti.
Te odio, porque vas a los lugares que frecuento,
con ese aire de insolencia entre los dedos
y un deseo de destrozar mi libertad.
Por eso yo te odio.
Porque ese día en que al fin consigo hablar contigo,
me levantas con palabras de cariño,
para luego destruirme sin piedad.
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